“Te llamas latido”

Photo by Jaume Ojea
“Latidos colindantes” – Photo by © Jaume Ojea

Te llamas latido

Voz: Jaume Ojea

Paolo Fresu: Trumpet – R. Cipelli: Piano – A. Zanchi: Double Bass – E. Fioravanti: Drums

(“Respiro” – song from the album The Blue Note Years)


Existe una voz
que penetra a través de las grietas del no-tiempo.
Para pronunciar tu nombre sobre el mío
fluye líquida y sonora entre mis huesos
hace llover lobelias azules en mis ojos.

Por eso sé que te llamas sauce
y que tu nombre estará por siempre desnudo
como lo están todos los nombres del mar.

Te llamas vino
y te llamas también idioma, mapa, siglo
y tu vid es roja como la sangre
y tu lengua es un camino
más allá del silencio ingobernable.

Dará lo mismo el monte
de donde venga tu llanto o el mío
porque nada ni nadie puede olvidarte
porque te llamas lluvia
―eres agua entre los párpados de mi vientre―
y entras en mi yo inhabitable
sin evitar mi abrigo, mi sombrero y mi sombra.

Existe una voz
que se adhiere y se subleva en mi calma
para decirme al oído que te llamas verso
porque conjugas la sal de mi alacena
y todo sabe a océano cuando te pronuncio
y todo huele a algas en mis ojos.

Te llamas libro
y al leerte se borran todas mis páginas
y acude un fuerte viento a desordenar mis índices
mi afonía y mi cerco.

Te llamas canción abisal
y tu orografía será siempre una piel
sobre un hueso en flor.

Te llamas latido.


Jaume Ojea © 2022 (Del poemario "Simiente de ámbar")

“Liquen blanco”

 LIQUEN BLANCO

Voz: Jaume Ojea :: Violonchelo: Lars Danielsson (“Vildmark” – song from the album Cloudland )

Al escribir el poema
más breve del mundo:

"Liquen blanco
sobre tu vientre"

sentí que era el tiempo
una planta carnívora
que tomaba como alimento
los huesos más escondidos
y tiernos de mi memoria.

Ahora sé que el tiempo
frente a un poema
es un animal sin esqueleto.


Abril 2026 © Jaume Ojea

“El intervalo crucial”

“Árboles otoñales” by Egon Schiele, 1911

EL INTERVALO CRUCIAL 

Contribuye sin duda al silencio de los opuestos
esa desnudez alegórica de las piedras
como aquel enigmático espacio
entre los tres árboles otoñales de Schiele.

A menudo lo físico y lo filosófico
— la piel y el aire —
conviven allí, en la corteza del granito
en el estertor del cuarzo

como en el ángulo de un minucioso retablo
al que no alcanzasen las palabras
y llegara únicamente, liviano
el intervalo crucial de sus fonemas.


Enero 2026 © Jaume Ojea
error: This content is protected!! © Jaume Ojea, 2025